Antiguamente nuestras abuelas y antepasadas no tenían una preparación al parto como tal. En otros tiempos las mujeres habíamos presenciado los partos de nuestras familiares, vivíamos más conectadas con nuestro cuerpo, con la naturaleza, sabíamos qué esperar del parto, cómo era el proceso y las cosas que se necesitaban para favorecerlo.
La realidad es que no necesitamos aprender a parir, así como no necesitamos aprender a respirar ni necesitamos a nadie que nos enseñe a realizar los pujos en el expulsivo. Sabemos parir, la supervivencia de nuestra especie depende de ello.
La preparación para el parto hoy en día es una forma de devolvernos ese saber ancestral, de reconectarnos con nuestros procesos y una forma de tomar conciencia de nuestro cuerpo, de conectar con nuestro bebé y de hacer más familiar un proceso que es muchas veces desconocido. Va mucho más allá de aprender a respirar, aprender a pujar o poner las piernas de esta o de la otra manera para favorecer la salida de la cabeza del bebé.
Estas son concepciones tremendamente reduccionistas por las que abogan personas que nunca han acompañado un parto. Cuando entrenamos cuerpo y mente y sabemos a lo que nos vamos a enfrentar, se reduce el miedo y aumenta la confianza
En esta guía descubrirás pequeños recursos que puedes utilizar para que el proceso transcurra como transcurra, puedas vivirlo desde la calma y la confianza.
2. Beneficios de prepararte
- Menos ansiedad y dolor percibido. Comprender cada fase del proceso, saber a qué te vas a enfrentar y qué puedes esperar, disminuye el estrés.
Es muy importante conocer de forma previa el entorno en el que vas a recibir a tu bebé y, a ser posible, conocer también al equipo de matronas que va a acompañarte.
En algunos hospitales existen visitas guiadas por las instalaciones (las urgencias, los paritorios, la planta de puérperas, la sala de reanimación y el quirófano donde se realizan las cesáreas) que las embarazadas y sus parejas pueden visitar en el último trimestre para que el entorno les sea más familiar y disminuir ese miedo o ansiedad ante lo desconocido.
Si eliges un parto en casa, el entorno ya lo conoces de sobre y el equipo de matronas que contrates irá realizando visitas a lo largo del embarazo donde tendrás la oportunidad de conocerlas y resolver con ellas todas tus dudas.
También existen equipos de parto en unidades de bajo riesgo anexas a un hospital, contratas el servicio (generalmente de forma privada) y un equipo compuesto por matronas y ginecólogos se encargará de tu proceso y estará de guardia (generalmente por turnos) para recibirte el día que des a luz.
Todo esto favorece la comodidad y la confianza, nuestro subconsciente no tiene que lidiar con el cambio de ambiente que muchas veces detiene el proceso de parto ya iniciado.

- Mayor autonomía. Conocer los protocolos de trabajo de los profesionales que te van a acompañar te permite tomar decisiones informadas sobre el sitio donde va a nacer tu bebé. Los hospitales tanto públicos como privados así como los centros de nacimientos y equipos de parto en casa, deberían facilitar los protocolos de trabajo para que las familias puedan valorar y elegir dónde o con quién dar a luz a su bebé.
Elegir el lugar y/o el equipo que va a atenderte el día de tu parto favorece la confianza en el proceso. El día del parto no es un día para luchar por nuestro derechos, es un día para confiar y dejarse guiar por el equipo de profesionales que te acompañan.
Si la mujer o la pareja están en alerta y pensando en hacer valer sus derechos, es posible que la cascada hormonal del parto no fluya correctamente y puede detenerse el ritmo de las contracciones.
Lo ideal es tomar esta decisión previa al parto, hacer valer tus derechos fomenta decisiones informadas y mayor satisfacción con el resultado puesto que hemos podido elegir libremente.
Por desgracia no siempre se puede elegir el hospital donde dar a luz, en ocasiones nos corresponde uno por el lugar de residencia y no nos convencen sus protocolos y/o su forma de trabajar.
Esto muchas veces se convierte en un peregrinaje y una carrera de fondo y de estrés por dar una solución a esta necesidad. Si os encontráis en este caso, deciros que hasta en el hospital más intervencionista y menos respetuoso existen profesionales maravillosos que se saltan a escondidas los protocolos obsoletos y partos que fluyen como la seda y no necesitan ninguna intervención.
- Recuperación más rápida. Una buena condición física favorece el parto y el posparto. El parto es un evento muy importante, supone un gran esfuerzo y cuanto más en forma estemos, mejor podremos afrontarlo.
Por lo que, si nunca has practicado deporte, el embarazo es un buen momento para empezar.
Es muy importante hidratarse de forma adecuada y realizar pequeñas ingestas de alimentos energéticos si todo transcurre de manera normal y sin complicaciones, el parto puede durar muchas horas y para poder hacerle frente, necesitamos aportar energía a nuestro cuerpo durante el proceso.
- Vínculo con tu pareja. Elegir una buena pareja puede marcar una gran diferencia en el proceso del parto y, sobretodo, en su vivencia. Cómo recordamos este momento es mucho más importante que el propio resultado. Hay mujeres que viven su cesárea como un triunfo y otras que viven su parto vaginal como algo terrorífico.
El acompañamiento de una persona cerca, amorosa y que sepa leer nuestras señales y saber qué necesitamos en cada momento nos permitirá vivir la experiencia con mayor grado de satisfacción.
No tiene por qué ser el padre la persona elegida, puede ser una amiga, una matrona, una madre… Hay hospitales en los que se puede solicitar un segundo acompañante, informaros al respecto.
Que la persona elegida se implique durante el embarazo, que asista a la preparación al parto y que realice con vosotras los ejercicios o técnicas propuestas de forma previa al parto favorecerá aún más el vínculo entre vosotros y la confianza mutua.
3. Respiración y relajación
¿Cómo pueden ayudar técnicas como la respiración o la relajación en la preparación para el parto?
La relajación te puede ayudar a disminuir la tensión de los músculos que a veces se tensan durante el proceso de parto. La sensación de incomodidad durante las contracciones y el miedo a la llegada de la siguiente, produce más tensión de la que realmente la contracción uterina trae consigo.
Lo bueno de las contracciones y lo que las hacen tolerables, es que tienen principio y tienen fin. Las técnicas de relajación nos van a permitir destensar la musculatura durante y tras la contracción, lo que va a disminuir la sensación de dolor percibida y nos va a permitir vivir el proceso de forma más calmada.
Decirlo es muy fácil pero relajarse en esta situación es en realidad un arte y, como todo, nuestro cerebro 🧠 no va a hacer magia el día del parto. Hay que integrar la relajación en nuestra vida para que, el día del nacimiento, lo llevemos a cabo como un día más.
La relajación también va a ayudarnos con posibles bloqueos mentales. El miedo produce parálisis y dificulta la secreción de oxitocina y betaendorfinas (los opiáceos naturales) que tienen lugar tras la contracción y favorecen la producción de adrenalina.
El estrés se ha relacionado con un bloqueo del parto y la detención de las contracciones, como cuando una mujer cuenta que en casa tiene contracciones regulares y, al llegar a la urgencia del hospital, la dinámica se detiene.
En estas situaciones la relajación puede ayudarnos a reconducir el proceso. Por eso entre otras cosas es importante conocer el lugar donde se va a dar a luz, idealmente, antes del parto. En muchos hospitales hacen tours para las embarazadas y los acompañantes, la finalidad no es otra que dar a conocer las instalaciones y facilitar la sensación de familiaridad y de ambiente conocido. Todo ello contribuirá a la fluidez hormonal y la relajación, el sentirse “como en casa”.
Puedes aprender técnicas de respiración y relajación corporal/mental que facilitan la tranquilidad y la calma durante la dilatación y favorecen esa sensación de hogar, de calma que favorece la secreción hormonal y facilita una vivencia positiva del proceso.
Algunos ejemplos de técnicas de relajación que puedes utilizar:
- Escucha audios de hipnoparto con afirmaciones positivas. Reproducelos durante el embarazo varias veces a la semana para que, el día del nacimiento de tu bebé, te sean familiares. Emilio Bastida matrón ha desarrollado una metodología de hipnoparto sobre la que puedes consultar. Busca meditaciones guiadas en Youtube, hay gran cantidad de recursos gratuitos a vuestro alcance.
- Escucha música relajante y haz simplemente respiraciones conacientes, llena los pulmones 🫁, inspira por la nariz y haz respiraciones profundas con las manos en el abdomen sintiendo como sube y baja. Se consciente del momento, de la posición de tu cuerpo en el espacio, de los movimientos de tu bebé.
- Puedes utilizar técnicas como la relajación muscular de Jacobson, que consiste en realizar contracciones musculares mantenidas y por orden, de diferentes grupos musculares. Al finalizar la contratación muscular, se obtiene relajación y sensación física de bienestar.
4. Movimiento y posturas facilitadoras
¿Cómo prepararse para el día del parto?
La preparación al parto aporta conocimiento, consciencia corporal y herramientas en caso de que algo se desvie de la normalidad, saber identificar lo que no es normal.
El movimiento ayuda al descenso del bebé por la pelvis, a qué realice los movimientos necesarios para nacer. Un parto con movimiento libre facilita la dilatación.
| Postura | Beneficio | Cómo practicar |
| Sentada en pelota de parto | Alivia la zona lumbar, desbloquea el sacro | Balancea la pelvis 10 min diarios. Úsala para ver esa serie de Netflix en vez de repanchingarte en el sofá durante horas bloqueando tú sacro. |
| Gato-vaca de yoga | Descomprime columna, ayuda a estirar tus músculos | Coge una esterilla y repite ambos ejercicios varias veces, puedes hacerlo el tiempo que dura una canción |
| Sentadilla asistida o profunda | Abre la pelvis y moviliza el tren superior | 30 segund. con apoyo de pareja, las posturas colgadas son un recurso muy utilizado por las mujeres de parto |
Momento ideal para las clases: entre la semana 28 y 34, cuando tu movilidad todavía es cómoda y tienes tiempo para integrar hábitos. En realidad puedes empezar cuando quieras, desde el minuto uno pero si es cierto que suele ser alrededor de estas semanas cuando se ofrece la preparación al parto en la sanidad publica.
5. Opciones para un parto respetado
¿Que es un parto respetado?
La verdad que está definición no debería tener razón de ser porque debería ser la norma. Para mí un parto respetado es un proceso donde se escucha a la mujer, se la informa de manera adecuada y se respetan sus decisiones.
Prepararte también implica conocer tus derechos y posibles intervenciones:
- Plan de parto (uso de analgésicos, pinzamiento tardío del cordón umbilical, contacto piel con piel, acompañamiento, preferencias y deseos).
- Modelos de atención (hospital, casa de partos, parto en domicilio asistido por equipo cualificado de matronas).
- Consentimiento informado en cada procedimiento.
¿Cuándo empezar? Desde el segundo trimestre (semana 20-24) es el momento idóneo para investigar protocolos y conversar con tu equipo sanitario. Es cierto que, para muchas mujeres, el turismo obstétrico es una realidad y una fuente de estrés pero, si pudiera darte un consejo sería este:
“Elige de forma consciente el lugar donde vas a dar a luz para ir confiada, segura y tranquila, el día de tu parto. El nacimiento de tu bebé no es un momento en el que tengas que luchar y reivindicar por tus derechos, es un día para sentir y dejarte guiar por tu instinto y los profesionales que te acompañan”.
6. Rol de la pareja
El acompañamiento emocional y físico marca la diferencia. Hay numerosos estudios que demuestran que el acompañamiento por una persona de confianza durante el proceso de parto, mejora los resultados y la sensación de satisfacción:
- Alivio durante contracciones: presiones sacras, masajes o rebozo mexicano. Contacto, apoyo y tacto cálido y cercano. Ofrecer agua, comida, sostén…
- Gestión logística: conocer el deseo de la madre de traslado al hospital, cuando prefiere trasladarse, llevar el control del momento, mantener comunicación con la persona que se quedará con los hijos mayores si los hay, prepar comida, bebida e ir ofreciendo.
- Sostén emocional: recordarte la respiración y reforzar tu confianza. Hay mujeres que se sienten bien, confiadas y tranquilas cuando les recordamos de forma frecuente lo bien que lo están haciendo. Otras, en cambio, prefieren meterse en su planeta parto y no quieren contacto, sonido o palabras de aliento.
Acude con tupareja a las clases de preparación al parto para que comprenda las fases de la dilatación y cómo actuar en cada una, que podáis vivir todo el proceso juntos y pueda ser un apoyo real el día del nacimiento.
7. Conoce el proceso paso a paso. Quita está tabla de abajo entera y pon una con este contenido de la imagen. No pongas tiempos porque son muy variables y no se ajustan a esos.

| Fase | Duración promedio (primíparas) | Objetivo | Señales clave |
| Latente (0-6 cm) | 6-12 h | Inicio de dilatación | Contracciones irregulares, ligero sangrado |
| Activa (6-10 cm) | 4-8 h | Dilatación completa | Contracciones cada 2-3 min, más intensas |
| Expulsivo | 15-90 min | Nacimiento del bebé | Deseo de pujar, presión anal |
| Alumbramiento | ≤ 30 min | Expulsión de placenta | Contracción final, ligero sangrado |
Preguntas frecuentes del proceso
- ¿Cuánto se tarda en dilatar de 6 a 10 cm? Es muy variable, depende de cada mujer, de las tensiones del cuerpo, de lo bien apoyada que esté la cabeza del bebé, de si hay alguna malposicion, de si es un primer parto o ya se ha parido antes, etc…
Lo que si puedo decirte es que, una vez el parto está instaurado, se suele tardar menos en pasar de 6 a 10cm, que de 2-3 a 6cm. La intensidad de las contracciones tampoco es la misma, suelen ser más intensas en la segunda fase de la dilatación.
- ¿En qué semana suelen parir las primerizas? Entre la 37 y 42. El parto normal y el bebé a término nace en esta amplia franja temporal y es tan normal nacer en la semana 37 como en la 41. Lo que si suele ser frecuente es el tiempo que tarda en gustar una mujer (aunque no siempre se cumple en los sucesivos embarazos).
Por ejemplo, una mujer que da a luz en la semana 39, suele dar a luz a todos sus hijos en esa semana (salvo que haya alguna malposicion que haga que el embarazo se prolongue).
- Síntomas de rotura de membranas: chorro de agua espontaneo, la sensación o descripción suele ser como si te hubieras hecho pis encima. También puede percibirse como ungoteo constante de líquido. En muchas ocasiones se confunde con flujo vaginal, por su frecuente salida en el último trimestre y su color y consistencia.
La diferencia entre flujo y líquido amniótico es que el flujo es intermitente y el líquido amniótico sale de forma constante cuando se contrae el útero o la pared abdominal.
Algo que tendríais que tener muy en cuenta es el color. Si es un color claro y transparente, tranquilidad. Si es un color amarillo-verdoso, la indicación será acudir a urgencias para valorar el estado del bebé. A veces todo estará bien e indicará un signo de madurez fetal y otras puede indicar que ese bebé necesita vigilancia por algún evento estresante que esté sucediendo intrautero.
8. Plan de acción: cuándo y cómo empezar
- Semana 20-24: elige curso de preparación al parto siempre impartido por una matrona con la que te identifiques y te sientas en sintonía (presencial u online).
- Semana 24-28: puede ser un buen momento para iniciar la preparación al parto, sobre el segundo trimestre pero la realidad es que puedes empezar cuando quieras, algunas preparaciones al parto incluyen consejos y trucos para transitar el primer trimestre y, si las inicias más tarde, está parte puede que te la pierdas.
- Entre la semana 28-34 puedes empezar a ocuparte de trabajar ejercicios, acupuntura, moxibustion y posiciones y biomecánica, si tú bebé está de nalgas y deseas que se gire para optar a un parto vaginal normal.
- Semana 34-37: termina de elaborar tu plan de parto tras haber acudido a tus clases, haber leído y haberte informado. Hazlo en conjunto con tu pareja para que la persona que te acompañe pueda solicitar las cosas que habéis acordado si el día del parto tú no puedes hacerlo.
9. Preguntas frecuentes
¿Qué es la preparación para el parto?
Es un proceso educativo y físico que incluye técnicas de respiración, ejercicios, información sobre tus derechos y planificación para afrontar el nacimiento con confianza.
Es imprescindible que la preparación al parto sea dirigida por una matrona, somos las figura de referencia por nuestra formación, nuestros conocimientos y nuestros trabajos diarios acompañando o atendiendo partos. Por ello somos las más indicadas para transmitiros información sobre lo que es normal, habitual y lo que no durante el proceso.
¿Cuándo debería comenzar?
Idealmente en el **segundo trimestre**, continuando hasta el final del embarazo.
¿Qué ejercicios son útiles?
Pelota de parto, estiramientos de pelvis, sentadillas asistidas y yoga prenatal.
¿Puedo prepararme sin clases presenciales?
Sí, hoy en día, gracias al formato online existen multitud de opciones. Existen cursos de preparación al partoonline que podáis hacer a vuestro ritmo, si trabajáis a turnos o si tenéis otros hijos y os cuesta sacar una franja horaria para acudir de forma presencial.
En la actualidad también hay multitud de libros y blogs escritos por matronas que podéis leer, recordad buscar siempre un profesional formado. Por desgracia hay multitud de perfiles no sanitarios divulgando información o vendiendo “preparaciones al parto” sin formación ni experiencia.
10. Conclusión y recursos adicionales
Invertir tiempo en tu preparación para el parto te permite conocer el proceso del nacimiento. El conocimiento aporta confianza y la confianza, tranquilidad, lo que te permitirá transitar cada contracción con serenidad y sentirte protagonista de tu experiencia. Empieza cuanto antes, involucra a tu pareja y aprovecha las clases en línea que encontrarás en Clara Planeta Matrona para seguir formándote desde casa.
¡Da el primer paso hoy mismo y reserva tu curso de preparación al parto!
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